Cómo trabajamos

El sector del cumplimiento vive de escribir documentos. Nosotros intentamos escribir menos — y que cada documento describa algo que ya funciona.

Primero, el diagnóstico (30 minutos + unos días)

Antes de hablar de proyecto, hay que saber qué te aplica. La llamada inicial y una revisión corta de tu situación separan lo obligatorio de lo recomendable y de lo prescindible. Es gratis y termina en un mapa por escrito. Si con el mapa te basta, en paz.

Después, se implanta — no se redacta

Las primeras semanas de proyecto se parecen poco a una consultoría clásica: se ordenan los accesos y quién puede tocar qué, se refuerza la autenticación, se prueban las copias de seguridad restaurando de verdad, se revisan los proveedores críticos y se entrena a la plantilla con simulacros — no con diapositivas. Tu informático no queda al margen: queda al mando de lo suyo, con nosotros empujando al lado.

El papeleo sale del trabajo, no al revés

Cuando la seguridad ya existe, las políticas y los registros que exige la norma se escriben rápido — porque solo hay que contar lo que es verdad. Esa es la razón de que nuestra preparación de auditoría sea más corta: el auditor encuentra evidencia real, no carpetas fabricadas la semana anterior.

Cada dos meses, en tu empresa

Trabajamos en remoto en horario europeo, y cada dos meses estamos en España. Las visitas van con objetivo cerrado y agenda corta: se comprueba sobre el terreno — con autorización escrita — que las defensas aguantan: simulacros de phishing con tu gente, revisión de la red inalámbrica y de los accesos físicos. Lo que se encuentra alimenta el plan de mejora del siguiente periodo, en lenguaje de gerente y con prioridades claras.

Las reglas de la relación

¿Te afecta esta normativa?

Pide tu evaluación de aplicabilidad gratuita: en una llamada de 30 minutos te decimos qué obligaciones tienes, qué plazos corren y por dónde empezar.

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